2013 Locke - muy buena - v e r l a

 

 

 

La idea para este película surgió cuando el guionista y director Steven Knight estaba haciendo pruebas de cámara por la noche. Los reflejos y las luces que se producían en la oscuridad le parecieron tan fascinantes que decidió escribir una historia que se desarrollara en este ambiente nocturno. Se rodó durante cinco noches con el BMW subido en una góndola cerca de Londres para las tomas cercanas, pero también recreando el trayecto nocturno desde Birmingham hasta Londres en la autovía. El único personaje que aparece ante la cámara es Ivan Locke (Tom Hardy), mientras que todos los demás van entrando a través de llamadas telefónicas, desmantelando la tranquila y controlada vida que el protagonista llevaba hasta entonces.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ivan Locke es un hombre serio, responsable, y tranquilo, centrado en su trabajo y su familia cuya vida transcurre sin demasiados sobresaltos. Vive en Birmingham, está casado con Katrina y tiene dos hijos adolescentes. Esa noche le están esperando en casa para ver un importante partido de fútbol. Su mujer ha ido a comprar cervezas y salchichas para disfrutar en familia del partido. Ivan es jefe de obra, responsable de la recepción de una importantísima entrega de hormigón de mas de 300 camiones que espera al día siguiente para poner los fundamentos de un nuevo rascacielos, la obra civil más grande de Europa. Tras terminar su jornada de trabajo sube al coche para dirigirse a su casa. Pero en el semáforo le vemos indeciso y después de pensárselo un momento, en lugar de girar a la izquierda como había señalado en un inicio, cambia el intermitente y vemos que emprende su viaje girando a la derecha.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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MY FAVOURITE TOM HARDY

Hace unos 7 meses, Ivan estaba desplazado durante unas semanas en una obra en Londres. A pesar de ser absolutamente fiel a su mujer en esa ocasión se dejó llevar a tener una aventura de una noche con la compañera de Londres, Bethan. Ella es una mujer de mediana edad que vive sola y al quedarse embarazada decide tener al niño puesto que para ella es la última oportunidad de ser madre. La verdad es que no se conocen y Ivan no tiene contacto con ella. Todo este tiempo no ha sido capaz de confesarle a su mujer Katrina su aventura y solucionar la complicada situación que ha ocasionado. La noche antes de la gran entrega de hormigón, Bethan rompe aguas e ingresa de urgencias en un hospital en Londres. No tiene a nadie quién la acompañe y llama a Ivan que decide viajar a Londres para estar con ella durante el parto. Si no se complica el tráfico, llegará dentro de unas dos horas escasas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Durante el trayecto a Londres, Ivan pierde su trabajo y su familia. Pero él sabe que el único lugar donde debe estar en este momento es apoyando a la mujer desconocida a la que ha metido en problemas y estar cuando nazca su nuevo hijo. Junto con su capataz Donal, que ante la responsabilidad que se le viene encima se ha tomado un par de latas de sidra y queda parcialmente incapacitado, consigue sortear todo tipo de dificultades y los cortes de tráfico, las entregas, los controles de calidad quedan asegurados. Gareth siente tremendamente tener que despedirle por teléfono porque sabe que es un profesional como la copa de un pino, pero Ivan le dice: "Dos palabras he aprencido hoy FUCK CHICAGO!"

Katrina está irreconciliable. Ese matrimonio se acabó, ella le echa en cara que siempre le ha interesado más el hormigón que ella. Sus hijos están desconcertados. Han visto que la madre no para de llorar y presienten que algo grave está pasando. A Bethan le están practicando la cesarea, imprescindible a enrrollarse en cordón umbilical al rededor del cuello del bebé. Llegando al hospital, recibe una llamada de Bethan y escucha emocionado el llanto de su nuevo hijo.

Llama a casa para hablar con su mujer, pero coge el teléfono su hijo mayor. Katrina aún no ha llegado de hacer unas compras y los chavales están frenéticos con el partido. Ivan le dice a su hijo que ha surgido un imprevisto importante y que no podrá estar en casa para el partido y que le diga a la madre que le llame cuando llegue. También habla con su jefe Gareth. La entrega de hormigón al día siguiente es la mayor en toda Europa y están en juego responsabilidades de unos 100 millones de libras. Gareth se vuelve medio loco cuando Ivan le dice que por razones familiares no podrá estar presente, pero que el capataz es un hombre de fiar y que lo tiene todo controlado telefónicamente. La empresa matriz está en Chicago. Ivan intenta tranquilizar a Gareth pero este le cuelga completamente histérico para llamar a Chicago y plantearles la situación. Esta obra es un megaproyecto y la situación exige que el jefe de obra esté presente.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ivan llama a Donal, su encargado. Le pilla camino a casa para ver el partido. Cuando Ivan le explica que ha surgido un tema importante familiar y que él se tiene que hacer cargo de todo, siguiendo las instrucciones telefónicas de Ivan, a este casi le da un ataque. Hay que hablar con las autoridades para ultimar los cortes de carretera cuando lleguen las mas de 300 hormigoneras, hay que supervisar la calidad del hormigón de cada una de ellas y Donal se siente totalmente superado. Como Ivan se huele que desde Chicago vendrán problemas, posiblemente un nuevo jefe de obra que no tiene idea de absolutamente nada, le da a Donal estrictas instrucciones de no cogerle el teléfono a nadie, solamente a él. Aunque la situación se va complicando cada momento que pasa, Donal accede a seguir las indicaciones de Ivan, pero solo por el inmenso respeto que le tiene, como mejor jefe de obra con el que ha trabajado en toda su vida.

También habla con Bethan a la que apenas conoce. Ella es una mujer de mediana edad, vulnerable, vive sola y es su primer hijo. Ha roto aguas dos meses antes de la fecha prevista y está muy nerviosa, angustiada y con fuertes dolores de parto. Está completamente sola en la maternidad del hospital y los sanitarios contactan con Ivan porque el parto se complica. Ivan habla con la enfermera y con el médico a cargo, porque Bethan está que se derrumba. Hay que hacerle una cesaria de emergencia y ella se desespera.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En conversaciones imaginarias que mantiene con su padre, sabemos que Locke se crió sin padre. Lo peor de todo fue que después de muchos años este se volvió a unir a la familia y todo resultó mucho peor que si no lo hubiera conocido. Le echa en cara que fue patético, su falta de responsabilidad, el sufrimiento que causó a su familia. Ivan va a demostrar a su padre y a todos que él si dará la cara cuando la ha cagado, como ahora, que es la única vez que ha cometido un error y le está tirando abajo toda su vida. Cuando salió de Birmingham tenía un trabajo al que está entregado, una esposa y dos hijos a los que que adora.

Gareth le llama y le dice que en Chicago están indignados con él y que le han despedido fulminantemente. Ivan responde que no esperaba otra cosa, pero que está todo organizado, que está dando al capataz las instrucciones pertinentes y que estará supervisando todo por teléfono. Donal tiene instrucciones de no coger ninguna llamada que no sea de él. Cuando cuenta a Katrina lo que ha pasado y porqué está camino a Londres, esta no se lo puede creer. Pero después de pasar una hora en su dormitorio llorando, mientras que los chicos no entienden porqué la madre no baja a ver el partido, le dice a Ivan que no le quiere volver a ver, que esta ya no es su casa.